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Ciudadanía italiana y residencia: lo que una casa en Italia da y no da a un comprador latinoamericano

Muchos compradores de América Latina llegan a Italia con un apellido italiano y una pregunta: ¿puedo quedarme? La casa no responde esa pregunta; el pasaporte y la visa sí. Conviene separar las dos antes de firmar.

Cifras comprobadas el: . Las normas de ciudadanía, visados y fiscalidad cambian; lo que sigue describe la situación en esa fecha y no sustituye a un abogado ni a un asesor fiscal.

Lo primero: comprar una casa no da residencia

Italia no tiene una visa por compra de vivienda. Su visa de inversor existe, pero exige invertir en empresas, en deuda pública o en una donación, no en un inmueble. Comprar una casa le convierte en propietario, con todas las obligaciones fiscales que eso trae, y en nada más. Si quiere vivir en Italia, el camino pasa por la ciudadanía, si tiene derecho a ella, o por una visa de larga duración.

La ciudadanía por descendencia después de la ley 74/2025

Durante décadas, cualquier descendiente de un italiano emigrado podía pedir el reconocimiento de la ciudadanía sin límite de generaciones, siempre que la cadena no se hubiera roto por una naturalización anterior al nacimiento del siguiente eslabón. Eso cambió el 28 de marzo de 2025 con el decreto-ley 36/2025, convertido en la ley 74/2025 de 23 de mayo de 2025. Desde entonces, quien nació fuera de Italia y tiene otra nacionalidad solo es reconocido automáticamente como italiano si tiene al menos un padre o un abuelo nacido en Italia, o si un padre con ciudadanía italiana residió en Italia al menos dos años antes de su nacimiento. Las generaciones más lejanas, los bisnietos y tataranietos que formaban la mayoría de las solicitudes en Argentina, Brasil o Uruguay, quedaron fuera de la vía automática, con excepciones limitadas, por ejemplo para menores con residencia en Italia.

Las solicitudes presentadas antes del 27 de marzo de 2025 se tramitan con las reglas antiguas. La reforma fue impugnada y, según la información publicada, la Corte Constitucional rechazó en 2026 las principales objeciones; verifíquelo con un abogado antes de planificar en torno a una solicitud. Si usted cumple los nuevos requisitos, el reconocimiento sigue siendo un camino largo, con citas consulares escasas y expedientes de actas apostilladas y traducidas; algunas familias lo aceleran presentándolo directamente en un municipio italiano, lo que exige residir allí durante el trámite. Quien lo consigue compra como ciudadano de la Unión, vive y trabaja en Italia sin visa, y puede acceder a la prima casa si fija allí su residencia.

Sin ciudadanía: 90 días, el ETIAS y la visa de residencia electiva

Los nacionales de los once países de esta web entran al espacio Schengen sin visa para estancias de 90 días en cada período de 180. Eso alcanza para disfrutar una casa de vacaciones, con el calendario en la mano: tres meses seguidos, o repartidos, nunca más de 90 días en una ventana móvil de 180. La Unión Europea prepara además el ETIAS, una autorización de viaje electrónica de 20 euros válida tres años, que en julio de 2026 dejó de tener fecha de arranque publicada; la UE la anunciará con meses de antelación, y hasta entonces no hay nada que tramitar.

Para quedarse más, la visa habitual de quien no trabaja en Italia es la de residencia electiva, el visto per residenza elettiva. Exige ingresos pasivos estables y suficientes, pensiones, rentas o inversiones, que los consulados evalúan por encima de unos 31.000 a 32.000 euros al año para una persona sola, más por cónyuge y dependientes, una vivienda en Italia, en propiedad o alquilada, y un seguro médico; prohíbe trabajar. La casa comprada sirve aquí como prueba de alojamiento, no como requisito en sí. Con la visa se pide el permiso de residencia, renovable, y tras cinco años de residencia legal el permiso de larga duración. Cada consulado aplica criterios propios: pregunte en el suyo antes de contar con ella.

Cuando se queda: residencia fiscal e impuestos

Es residente fiscal italiano en un año si durante la mayor parte de él, 183 días, tiene allí su residencia, su domicilio, es decir, el centro de sus relaciones personales y familiares, o su presencia física, contando las fracciones de día. Desde ese momento Italia grava su renta mundial y las propiedades que conserve en su país pasan a ser bienes en el extranjero: se declaran en el quadro RW y soportan el IVIE, al 1,06 por ciento de su valor, con crédito por el impuesto patrimonial pagado allí. Una pensión se grava en la escala del IRPEF, que en 2026 va del 23 al 43 por ciento, salvo que un convenio diga otra cosa.

Si su país tiene convenio con Italia, como México, Argentina, Chile, Colombia, Uruguay y Panamá, el convenio reparte quién grava la pensión y las rentas; si no lo tiene, como Perú, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua y Paraguay, Italia aplica su crédito interno por impuestos pagados en el extranjero. Elija su país arriba para ver su caso.

Dos regímenes italianos merecen la atención de quien se traslada. El del 7 por ciento, del artículo 24-ter, para jubilados con pensión de fuente extranjera que fijan su residencia fiscal en un municipio de 30.000 habitantes como máximo en Sicilia, Calabria, Cerdeña, Campania, Basilicata, Abruzos, Molise o Apulia, o en determinados municipios de las zonas sísmicas del Centro: un impuesto sustitutivo del 7 por ciento sobre todas las rentas extranjeras durante diez años, para quien no fue residente italiano en los cinco años anteriores. El umbral subió de 20.000 a 30.000 habitantes el 7 de abril de 2026. Y la flat tax de los nuevos residentes, del artículo 24-bis, una cuota fija de 300.000 euros al año sobre las rentas extranjeras para quienes se hacen residentes desde 2026, solo interesante con patrimonios muy altos.

La compra cuando se muda: prima casa e IMU

Si la casa italiana pasa a ser su residencia habitual, el impuesto de registro baja del 9 al 2 por ciento del valor catastral, a condición de fijar su residencia en el municipio en los dieciocho meses siguientes a la escritura, y la vivienda queda exenta de IMU mientras esté empadronado y viva en ella, fuera de las categorías de lujo. Un italiano inscrito en el AIRE que emigró por trabajo puede, desde 2024, acceder a la prima casa sin trasladar su residencia, si es su primera vivienda en Italia; confírmelo con el notario, porque la regla tiene condiciones. Nuestra guía de compra detalla la escritura, y la guía de financiación el camino del dinero.

Doble nacionalidad: lo que dice su país

Italia admite la doble nacionalidad: adquirir la italiana no le hace perder la suya desde el lado italiano. La pregunta es del otro lado.

México, Argentina, Chile, Colombia, Perú, Uruguay, Costa Rica y El Salvador permiten a sus nacionales de origen conservar la nacionalidad al adquirir otra. Panamá y Paraguay tienen marcos más restrictivos, y Nicaragua aprobó en 2025 una reforma constitucional que retira la nacionalidad a quien adquiera otra, salvo de países del SICA. Elija su país arriba para ver su caso, y confírmelo con un abogado.

Antes de decidir

  • Averigüe si tiene un padre o un abuelo nacido en Italia: es la línea que trazó la ley 74/2025.
  • Si no tiene derecho a la ciudadanía, cuente con 90 días en cada 180 o con la visa de residencia electiva y sus ingresos mínimos.
  • Decida si se va a convertir en residente fiscal italiano, y qué pasa entonces con sus bienes en casa y el IVIE.
  • Si le interesa el régimen del 7 por ciento, elija un municipio admisible antes de buscar la casa.
  • Compruebe lo que dice su país sobre la doble nacionalidad.
  • Prepare las actas de nacimiento, matrimonio y defunción de la cadena familiar apostilladas y traducidas si va a solicitar la ciudadanía.
  • Hable con un abogado de ciudadanía y con un asesor fiscal que conozca los dos países.

Preguntas frecuentes

Para seguir leyendo

Lo que dicen los solicitantes de su proyecto

De las 356 consultas recibidas en nuestra red entre el 27 de mayo y el 9 de octubre de 2026, 92 indicaban la emigración como objetivo, frente a 119 para una segunda residencia y 59 para una inversión; entre los 285 mensajes escritos, 10 mencionaban la jubilación como motivo del traslado. Son cifras del conjunto de la red, no solo de América Latina, pero muestran que uno de cada cuatro proyectos llega con preguntas de residencia y ciudadanía, no solo de crédito.

Cómo se hizo esta guía. Bas Terpstra redacta, revisa y aprueba cada guía, con herramientas de IA y fuentes públicas como punto de partida. Las normas y los importes cambian: use esta guía como información general y compruebe los detalles para su propia situación.

Esta guía es información general y no asesoramiento jurídico, migratorio, financiero o fiscal personalizado. Los tipos y porcentajes citados son orientación basada en fuentes públicas de 2026 y expresamente no constituyen una oferta. Todo préstamo queda sujeto al estudio de ingresos, tasación y criterios de la entidad.